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Cristina Kirchner convocó al diálogo
Buscó así bajarle el tono al conflicto con el agro; Néstor Kirchner sorprendió al no hablar; hubo incidentes entre sindicalistas
La presidenta Cristina Kirchner intentó ayer quitarle dramatismo al conflicto con el campo, retomó el llamado a la "concertación plural" y convocó "a todos los argentinos a debatir y a discutir en un marco democrático".
El gesto del Gobierno al agro tuvo un par de capítulos más, justo en la tarde de la asunción de Néstor Kirchner como jefe del Partido Justicialista (PJ): primero, el ex presidente habló sólo 25 segundos y cedió inmediatamente el escenario a su mujer; segundo, el jefe de la CGT, Hugo Moyano, también reclamó diálogo, pero sólo después de advertir que se encontraba en condiciones "de poner un millón de hombres en la ruta".
En la cancha de Almagro, en el partido de Tres de Febrero, ante más de 10.000 personas y en medio de una feroz batalla a golpes y piedrazos entre sindicalistas de camioneros y de la Uocra, el discurso de Kirchner sorprendió por lo escueto y lo simbólico. "Me permito invitar a la compañera Presidenta para que nos dirija la palabra. Muchas gracias", dijo. Y punto. Nada más. Cualquier otra actitud hubiera quitado protagonismo a Cristina Kirchner.
El tono del mensaje comenzó a elaborarse el domingo por la noche, en Olivos, en una comida del matrimonio Kirchner con Alberto Fernández que terminó a las 2 de la madrugada. Debía ser "prudente" y "moderado" para no potenciar el conflicto y, en el mejor de los casos, para provocar el levantamiento de la huelga agraria, como adelantó LA NACION. Las formas correspondieron luego a una charla de los Kirchner el martes a media tarde. Allí convinieron en que Néstor Kirchner debía cederle todo el protagonismo a Cristina Kirchner.
En todo caso, el mensaje duro -habitualmente proporcionado por el ex presidente- lo acercaron los nuevos vicepresidentes partidarios Hugo Moyano y Jorge Capitanich.
Moyano opinó que el conflicto con el agro sólo podrá resolverse "sentándose a la mesa del diálogo". "Esto no se resuelve en las rutas mateando. Dejémonos de palabras duras y sentémonos a discutir." Palabras relativamente amables y componedoras matizadas con un mensaje más amenazante: "Nosotros también podemos sacar un millón de personas a las rutas. No puede ser que tengan como rehenes a los camioneros, que están cuatro días con necesidades extremas, con deseos de ver a su familia". Estaba dirigido a los piqueteros rurales.
Capitanich aportó la visión dura del kirchnerismo: "Nunca un gobierno le dio tanto al campo. Ayer [por anteayer] veía la foto de los opositores en el Congreso [con los ruralistas]... ¡es la Alianza que fundió al país en el 2001 y se fue en helicóptero! Avancemos sin odios ni rencores, pero con memoria!".
La expectación se centraba sobre el discurso de Kirchner. De Néstor Kirchner. Había trascendido que hablaría "poquito", como anticipó en la semana un reconocido dirigente peronista. Pero casi nadie sabía que la participación del nuevo jefe del PJ carecería de contenido político explícito.
Cuando el ex presidente se acercó a hablar, grupos de manifestantes que se ubicaban al fondo de la cancha de Almagro empezaron a empujar hacia adelante, azuzados por la violencia de grupos sindicales antagónicos.
Sobre el escenario, se advirtió la lluvia de piedras y palos entre gremialistas de camioneros y de la Uocra. Personal de seguridad del Gobierno subió al escenario para avisarles a los líderes de ambos sindicatos, Hugo Moyano y Gerardo Martínez, respectivamente, que el incidente sumaba ya varios heridos.
Empezó a circular la especie y, de pronto, dirigentes y manifestantes viraron hacia la zona de los golpes. Un intendente se quejó: "Siempre pasa lo mismo con los gremialistas. No podemos seguir haciendo estos actos con ellos". En ese momento, Cristina Kirchner -que no parecía haber advertido el barullo- arrancó con su discurso.
"El gran desafío para todos nosotros será convocar a la concertación plural", destacó.
Defensa del modelo
Siguió con una defensa del modelo inaugurado por su marido en 2003: "En este proceso, los trabajadores han vuelto a recuperar el trabajo y un mejor salario, y los empresarios también han tenido una gran rentabilidad". Ligó esa idea con su tarea: "Necesitamos ocuparnos de hombres y mujeres que todavía no han conseguido trabajo".
Se dio pie para, así, convocar "desde este espacio político a todos los argentinos, sin distinción de banderías, sin distinción de pertenencias, a debatir y a discutir en un marco democrático para profundizar la transformación y el crecimiento para que siga dando trabajo a todos los argentinos".
Anoche, en el Gobierno, consideraban que el mensaje componedor tendría hoy buena receptividad en las asambleas rurales. Esa, al menos, fue la idea del discurso.
Por José Ignacio Lladós
De la Redacción de LA NACION
La Nación
Jueves 15 de Mayo de 2008