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No cedió el agro y extendió la protesta

Los ruralistas rescataron el llamado oficial al diálogo, pero exigieron "medidas concretas"; pidieron una reunión con la Presidenta

"¡Vamos Mario!", "¡Dale Luciano!" Con esos y otros gritos de aliento, miles de productores arengaron a los presidentes de las entidades de agropecuarias en una manifestación masiva de productores frente a la gobernación de Santa Fe. En esa ciudad, tras un encuentro con el gobernador provincial, el socialista Hermes Binner, los ruralistas pronunciaron discursos encendidos.

Desde la tribuna, eufóricos, los cuatro dirigentes adelantaron la decisión que confirmarían pocas horas después: la extensión del segundo paro agropecuario contra el aumento de las retenciones a las exportaciones de granos. Fue el presidente de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, el único ruralista que mantiene abierto un canal de diálogo con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el que lo puso en palabras: "No levantaremos el paro hasta que no aparezcan soluciones concretas", dijo.

Y así fue. En una conferencia de prensa en la sede de Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe), los representantes del campo anunciaron la continuidad de la protesta hasta el miércoles próximo, cuando se volverán a reunir los dirigentes para decidir los pasos por seguir. Pero, además de prolongar el paro, los ruralistas también le enviaron vía fax a la Presidenta un pedido formal de audiencia.

En esa carta rescatan el llamado presidencial a una "concertación plural", y fijan una agenda de temas para un eventual encuentro. Ese listado incluye "la revisión de la resolución N° 125 del Ministerio de Economía, que fijó las retenciones móviles; la puesta en marcha efectiva de los acuerdos firmados en lácteos, trigo y carnes; el inicio de las soluciones para las economías regionales y el comienzo del trabajo de la mesa de política agropecuaria para definir la agenda del sector en busca de una política sustentable para el sector en el mediano y largo plazo".

Tres horas les llevó a los ruralistas -presidentes, vicepresidentes y secretarios de las entidades- escribir el texto de la carta y analizar la mejor manera de comunicar la decisión, esperada por miles de productores en las calles de Santa Fe y de la vecina Paraná, donde también hubo una asamblea masiva en el acceso al túnel subfluvial. Los ruralistas decidieron la continuidad del paro en ese contexto de efervescencia, "poco propicio para una medida que pueda ser considerada blanda", según confirmó una fuente ruralista.

Mientras esperan una respuesta a este pedido que anoche el Gobierno no aceptaba negociar en medio del paro, las entidades anunciaron que seguirán "las restricciones a la venta de granos para la exportación y las movilizaciones, tractorazos y asambleas". Además, volvieron a pedir a sus representados que aseguren "la libre circulación de hacienda, lácteos, productos perecederos y todo los insumos necesarios para la producción agropecuaria".


Recolección de firmas


Por otro lado, los ruralistas comenzarán una campaña para recolectar un millón de firmas para promover "que el Congreso retome sus facultades constitucionales exclusivas para fijar los impuestos nacionales y los derechos de exportación". También siguen convocando a un acto que se realizará en Rosario, el 25 de este mes.

En los más de dos meses que lleva el conflicto agropecuario es la primera vez que el campo no acepta un llamado al diálogo y decide profundizar las medidas de fuerza. "El Gobierno tiene un problema de credibilidad. Hasta ahora se creyó en la buena voluntad, pero las reuniones que hubo no fueron serias y ahora ya no se cree más en la vocación de concertar oficial", dijo una fuente ruralista. "Dos veces hemos entrado en tregua, el 28 de marzo por unas horas y luego una tregua de 35 días, y lo que queremos son soluciones. Aceptamos la invitación a negociar pero queremos hacerlo sobre temas concretos y claros", dijo Llambías.

Al llamado que la Presidenta hizo anteayer "al diálogo" durante el acto de asunción de su marido, Néstor Kirchner, como presidente del Partido Justicialista (PJ) se sumaron ayer las expresiones conciliadoras de otros funcionarios. Hasta el combativo piquetero kirchnerista Luis D Elía fue -dentro de lo que puede esperarse- dialoguista y había decidido suspender hasta mañana su propio plan de lucha "anticampo". Pero tras el anuncio del campo dio marcha atrás y anunció que saldrá a las rutas a defender el Gobierno.

El último intento de acercar posiciones entre el agro y el Gobierno lo hicieron ayer a la tarde los dirigentes de la Unión Industrial Argentina (de lo que se informa por separado).

La Presidenta, que anoche viajó a Perú para participar de una cumbre de mandatarios latinoamericanos y europeos, esperó la definición ruralista hasta último momento. Y luego de la confirmación del paro, analizó la situación en la residencia de Olivos con sus colaboradores más cercanos.

Por José Crettaz
De la Redacción de LA NACION

La Nación
Virnes 16 de Mayo de 2008

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