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Los dirigentes rurales esperan hoy una señal del Gobierno
Evitaron ir al paro ante el desplante oficial; crece el malestar entre las bases
"Muchachos, no hay que caer en el juego del Gobierno. Ellos quieren que salgamos a cortar y a romper todo, que volvamos al conflicto. Mejor digamos que esperamos una explicación por la suspensión de la reunión que [el ministro de Economía] Carlos Fernández nos garantizó que íbamos a tener hoy." Este monólogo de Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina, se reprodujo una y mil veces por los celulares que sonaban ayer con los pedidos de explicaciones de las bases.
El mensaje de las entidades a sus afiliados fue claro: la pelota tenía que volver al Gobierno, y qué mejor que eso que jugar, aunque sea por un día, a ser pacíficos.
Pero lo que se dijo en la reunión de la Comisión de Enlace ayer por la tarde en la sede de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) fue todo menos pacífico. Fue una tarde llena de discusiones, nerviosismo y un clima enrarecido por el esperado y no cumplido anuncio de nuevas medidas relativas al sistema de retenciones de parte del Ministerio de Economía. Los 22 dirigentes reunidos en CRA iban y venían por los pasillos de la entidad, llamando compulsivamente por teléfono a sus bases y tratando de aplacar los ánimos de los ruralistas del interior, que presionaron toda la tarde por volver al paro.
Esto fue un contraste notorio con la imagen de las caras exultantes que tenían estos mismos líderes el domingo, en la convocatoria de Rosario.
La estrategia disparada desde la Federación Agraria hacia el resto fue tener paciencia y esperar la próxima jugada del Gobierno, por lo cual, bien entrada la noche, las entidades anunciaron que la reunión pasaba a cuarto intermedio y que se iba a continuar hoy, a las 10, en la sede de la Federación Agraria, a la espera de alguna señal desde la Casa Rosada.
Antes de eso, los dirigentes barajaron la posibilidad de anunciar la vuelta al paro de actividades por unos días o pedir una audiencia con la Presidenta. En el transcurso de la tarde las ideas fueron desechándose y terminó ganando Buzzi, el más político de los integrantes de la Comisión de Enlace.
"Necesitamos una respuesta urgente del Gobierno", dijo Mario Llambías, presidente de CRA. La expresión cansada de Llambías, titular de una de las entidades nacionales más numerosas, transmitía bien la presión que significa para este dirigente calmar las ansiedades de sus 300 sociedades rurales adheridas y, a la vez, mantener el equilibrio en la cada vez más delicada relación con el Gobierno.
"La presión de las bases es muy fuerte, pero hay que mantener la estrategia", sostuvo el economista de Coninagro, Daniel Asseff, uno de los habituales concurrentes a las negociaciones. Hasta Fernando Gioino, presidente de la entidad cooperativa y uno de los más moderados, hizo una declaración que sonó casi a ruego al sector oficial: "Por favor, busquemos juntos el camino a una solución rápida, ayuden a que el pedido de paciencia a las bases sea congruente".
Espera inútil
Otro de los momentos de mayor tensión de la tarde fue cuando los 22 líderes reunidos en CRA se sentaron frente al televisor a mirar el discurso de la Presidenta. Una vez que terminó, sin anuncio alguno para el sector, la bronca y la desilusión se plasmaron en la cara de los jefes de las entidades. "Cristina nos jorobó muy inteligentemente", disparó el espontáneo Ulises Forte, vicepresidente de la Federación Agraria. Se refería al hecho de que, sin declaraciones ni anuncios de ningún tipo, el campo quedaba a merced del próximo paso del Gobierno, que se veía obligado a volver a romper el diálogo, con el riesgo de ser blanco de críticas de parte de la sociedad nuevamente.
"El anuncio que no se hizo sólo contribuyó a aumentar el malestar que ya se vivía dentro de las bases. Empeoró la cuestión", analizó Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural, a la salida de CRA. "Nuestros delegados nos dijeron que los productores están muy decepcionados y dolidos por estas jugadas. La gente está perdiendo la paciencia", dijo, pensativo, Miguens, otro de los moderados de la dirigencia rural.
A la vez, el tema de debate de la tarde fue la solicitada que la semana pasada las cámaras empresariales publicaron pidiéndole al campo volver al diálogo. Esta publicación generó malestar, y ayer los dirigentes se pasaron masticando el enojo.
"Les pedimos a los sectores empresarios, políticos y religiosos que acompañen nuestra solicitud al diálogo serio", dijeron las entidades. Fue un pase de factura por el clamor que algunos sectores del empresariado, la política y la Iglesia habían hecho al campo el fin de semana pasado para que levantase el paro. "A ver si ahora salen a decir al Gobierno lo mismo", decían ayer los ruralistas en relación con la actitud de la Casa Rosada.
Por Mercedes Colombres
De la Redacción de LA NACION
La Nación
Martes 27 de Mayo de 2008