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El Gobierno retocó las retenciones móviles

Puso un tope del 52% al impuesto en el caso de que el precio de la tonelada de soja supere los US$ 750; de esa manera, daría previsibilidad a operaciones futuras, pero no cambia lo que pagan ahora los productores; las entidades ratificaron la protesta

En medio del tercer paro agropecuario y después de 80 días de conflicto, el Gobierno decidió dar marcha atrás con uno de los puntos más polémicos de la resolución que subió las retenciones: los mercados a término. Pero mantuvo vigente el esquema móvil y el actual porcentaje que los productores pagan al exportar de granos.

Con el diálogo roto con los dirigentes rurales, la presidenta Cristina Kirchner estableció de manera unilateral un tope de 52,7 por ciento al impuesto a las exportaciones de soja. Eso ocurriría en caso de que el precio internacional alcanzara los 750 dólares por tonelada. En la resolución de marzo que desató la crisis, con ese precio en el mercado se establecía una retención de 58,5 por ciento. El esquema se repite con similares características para maíz, trigo y girasol.

Con la idea de desgastar al campo, que ya lleva tres días de no comercialización de granos y carnes y en vigilia al costado de las rutas, el Gobierno decidió solucionar una parte del problema, aunque la medida no conformó anoche a los dirigentes rurales. La protesta continuará.

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, dio los lineamientos generales del nuevo esquema, que cambiará la parte de la resolución impuesta por Martín Lousteau que perjudicaba el funcionamiento de los mercados a término. La palabra "error" quedó vetada ayer en el diccionario oficialista. Sólo se habló de "correcciones".

Así, según establece la nueva resolución, se suaviza la curva por la cual a medida que subía el precio de la soja, mayor es la retención a pagar por parte de los productores. Con el esquema anterior, si la tonelada de soja superaba los 600 dólares, el Estado se quedaba con el 95 por ciento de cada dólar por encima de ese valor. Ahora el incremento sería mucho menos pronunciado.

"Mirado en términos de curva se produce un achatamiento que genera que vuelvan a funcionar los mercados a término", explicó el ministro de Economía, Carlos Fernández.

El campo no tardó en manifestar su descontento ante la nueva resolución. Se quejaron porque lo anunciado ayer sólo rige en caso de que el precio de la soja alcance los 600 dólares, y no tiene incidencia alguna en los precios actuales. Una de los cuestionamientos de los ruralistas era justamente lograr una baja en el porcentaje que hoy pagan por los derechos de exportación, que al precio actual es de alrededor del 40 por ciento. "Así hablamos del sexo de los ángeles", cuestionó Mario Llambías, de Confederaciones Rurales, para explicar que es muy difícil que los precios lleguen a los topes propuestos por el Gobierno.

"Lamento la formidable incapacidad que tienen", se quejó minutos después Alberto Fernández, en las puertas de la sede del PJ, donde participó de una reunión del ex presidente Néstor Kirchner con legisladores. En la conferencia de prensa en la Casa Rosada, el jefe de los ministros se preocupó por cuestionar al campo y hasta se acordó del entrerriano Alfredo de Angeli, a quien acusó de no ser un chacarero por alquilar su campo. "Escuchamos y cambiamos. Yo lamento más que nadie la formidable altanería de exigir a aquellos con los que se dialoga que hay sólo una salida, que es la que ellos proponen", reprochó el funcionario.


Con apoyo de gobernadores


Lo observaban a su lado siete gobernadores, ya algo aburridos, que minutos antes habían sido convocados de urgencia a la Casa Rosada. Eran Daniel Scioli (Buenos Aires); Juan Manuel Urtubey (Salta); José Alperovich (Tucumán); Luis Beder Herrera (La Rioja); Sergio Urribarri (Entre Ríos); Oscar Jorge (La Pampa); y Gerardo Zamora (Santiago del Estero), a quienes la Presidenta les había adelantado las medidas.

Además del tope para la soja, la Casa Rosada anunció que en el caso del trigo la alícuota pasa de 46,3 por ciento a 41,6; para el maíz, de 53,8 al 45; y para el girasol, de 59,1 al 52,7.

Entre los anuncios, también ampliaron a los monotributistas el beneficio para acceder a las compensaciones para pequeños productores y los reintegros por los fletes para los productores de zonas alejadas de los puertos. Además, anunciaron que se agilizarán los trámites para acceder a tales beneficios para que sean los municipios y las gobernaciones quienes autoricen los reintegros ante la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca).

Con visible molestia se quedaron anoche los dos ministros que hicieron el anuncio. Es que habían preparado un archivo en Power Point para mostrar los detalles de las medidas, pero la computadora de la Casa Rosada no funcionó. Terminaron apareciendo en la sala de conferencia después de 40 minutos de demora y con un monólogo del ministro de Economía que los ruralistas anoche aún intentaban descifrar.

Por Mariana Verón
De la Redacción de LA NACION

La Nación
Viernes 30 de Mayo de 2008

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