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La industria tuvo el peor mes en cinco años y medio
Por el conflicto del campo, el paro de transporte y la falta de energía creció sólo 1,8% en junio
El conflicto entre el campo y el Gobierno, el paro de los transportistas, los cortes de rutas y la crisis energética socavaron el crecimiento de la industria en junio, que fue el peor mes desde que comenzó a despuntar la reactivación, a fines de 2002.
El mes pasado, la industria creció sólo 1,8% en relación con el mismo mes de 2007, y cayó un 4% respecto de mayo, según la serie desestacionalizada del estimador mensual industrial (EMI) que elabora el Indec. Nunca antes desde que el sector volvió a crecer, en noviembre de 2002, creció tan poco. Hubo, en el último tiempo, sólo dos meses semejantes: marzo pasado, cuando comenzó la prolongada pulseada por las retenciones móviles, y julio de 2007, el peor mes de la crisis energética, con cortes programados a unos 5000 grandes consumidores, entre los que se encontraban las principales industrias del país.
La fuerte caída en la producción de alimentos fue, al igual que en marzo, la principal razón a la que recurrieron todos los analistas para explicar el magro resultado de junio. No fue la única. También influyeron el freno en la producción de las terminales automotrices, afectadas por los cortes de rutas, y en la de insumos para la construcción, que cayó 1,2% en junio, junto con una nueva baja en la refinación de petróleo (en este caso, del 7,4%). "Las refinerías tienen dos problemas: tienen un uso de la capacidad instalada muy alto y escasez de petróleo", apuntó Fausto Spotorno, economista del estudio OJF & Asociados
La crisis energética ayudó al magro desempeño de junio, aunque no como un año atrás, cuando se generalizaron los cortes programados a grandes consumidores. Este año se redujeron las restricciones de gas y los cortes de luz se reciclaron en "pedidos" a empresas para reducir el consumo eléctrico. Pero, aun así, un informe de FIEL sostiene que "se detectó el efecto de las restricciones energéticas, principalmente en gas natural" en algunos sectores, sobre todo el de agroquímicos.
La producción de alimentos, la de mayor incidencia en el indicador, se desplomó un 9,9% en la comparación interanual. Por el paro del agro, cayeron la molienda de cereales y oleaginosas (-25,6%), la elaboración de carnes rojas (-18,1%), la de azúcar y productos de confitería (-10,7%) y la de yerba mate y té (-0,4%).
Menos crecimiento
"La industria pasó de crecer a un ritmo del 7,1 por ciento anual a uno del 1,6 por ciento anual en junio. Casi la mitad de esta caída está explicada por la producción de alimentos y bebidas, mientras que otro 40 por ciento se debió a lo ocurrido en la industria automotriz", explicó Osvaldo Cado, economista de Prefinex.
Lo que ocurrió en las terminales fue que los cortes de rutas y el paro de transportistas que se dio en medio de la protesta del campo impidieron la llegada de autopartes a las fábricas y obligaron a las empresas a reducir su ritmo de producción. En algunos casos extremos, como Fiat o Renault, se llegó a suspender personal. Otras empresas optaron por trasladar las piezas en avión, asumiendo un costo mayor para mantener el ritmo y garantizar así los contratos de exportación.
En este contexto, la actividad en las automotrices aumentó un 10,1% el mes pasado, una cifra inferior a la de los meses anteriores, aunque superior a la informada por la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), que fue del 7,7%. Precavidos, en el Indec incluyeron en el informe una nota al pie que explica esa diferencia: Adefa toma unidades producidas, mientras que en el EMI se ponderan según "los valores de producción del año base (2004)".
Con todo, un economista logró arrancar una lectura positiva del informe, aunque no vinculada a lo que ocurre en las fábricas: "Es un baño de realidad. Nunca hubiera esperado que publicaran ese número. Me habían comentado desde el Indec que estaban tocando números dentro del EMI, que si un sector no daba lo que esperaban, directamente lo ponían a mano".
Dos indicadores privados, que siguen una metodología distinta del EMI, dieron cuenta de un crecimiento mayor. El índice de producción de FIEL arrojó un alza interanual del 6,1% para junio y otra del 8,7% para el primer semestre. El indicador del estudio OJF & Asociados dio como resultado un alza del 4,2% en junio y una del 6,3% para el primer semestre.
Según los datos oficiales, la industria cerró el primer semestre con un crecimiento del 6,2%, aunque la mayoría de los sectores quedó por debajo de ese número. En todos se ve el mismo fenómeno: la desaceleración se instaló en las fábricas. Economistas apuestan a que en los próximos meses las empresas comenzarán a recuperar el terreno perdido en estos meses y se verán, entonces, cifras un tanto más positivas. "Esperamos un crecimiento del 6,8 por ciento para todo el año. Hay una parte de lo perdido que no se va a recuperar", sostuvo Cado, de Prefinex.
"Creo que el crecimiento se va a mantener o va a bajar muy suavemente. Julio va a dar muy bien porque se compara con un mal mes en 2007, el clima acompañó, y se terminó el conflicto con el campo. Puede haber meses buenos, de recuperación. El límite es la energía", completó Spotorno.
Las expectativas de los empresarios muestran más cautela. Según la encuesta cualitativa del Indec, el 68,6% de las firmas anticipa "un ritmo estable en la demanda interna para el tercer trimestre" con relación al mismo período de 2007. Sólo el 18,4% de las compañías anticipa una suba, mientras que el 13% vislumbra una baja.
Respecto de las exportaciones, el 47,1% de las empresas consultadas "estima un ritmo estable" en el período junio-septiembre con respecto al tercer trimestre de 2007, mientras que casi un tercio de los consultados, el 29,4%, anticipa una suba en la demanda externa. Para el 23,5 por ciento de las firmas, en cambio, las ventas al exterior disminuirán.
Más capacidad ociosa
El uso de la capacidad instalada en la industria bajó en junio respecto del mismo mes del año anterior, pese al leve aumento global de la producción. Las fábricas en conjunto utilizaron, el mes pasado, el 71,9% de su capacidad, casi un punto menos que un año atrás (72,8%) y tres puntos por debajo de mayo (74,9%). Tres sectores (la industria metalúrgica, la refinación de petróleo y la industria textil) trabajaron al límite, por encima del 80% de su capacidad. Siete de cada diez empresas prevén que el uso de la capacidad instalada para el trimestre en curso se mantendrá estable en relación con el mismo período de 2007, mientras que el 15,7% anticipa una suba y el 13,2%, una baja.
Por Rafael Mathus Ruiz
De la Redacción de LA NACION
La Nación
Jueves 24 de Julio de 2008