Ud. está en: Noticias > Portucel sumará US$ 900 millones al PBI nacional

Portucel sumará US$ 900 millones al PBI nacional

El gigante brasileño Votorantim y la portuguesa Portucel miran hacia la zona Laguna Merín, futuro polo en producción de celulosa.

La laguna Merín va camino a convertirse en un nuevo polo de la industria de producción de celulosa. Dos empresas pusieron sus ojos en ese espejo de agua dulce: la brasileña Votorantim y la portuguesa Portucel.

El País, 5/7/2008

Por Marcos Rivero

En el litoral uruguayo ya está la finlandesa Botnia en Fray Bentos, Río Negro, y la española Ence comenzó los trabajos previos para construir su planta en Conchillas, Colonia. La sueco-finlandesa Stora Enso, en tanto, proyecta instalarse en el centro del país, entre Durazno y Tacuarembó, sobre el río Negro.

Votorantim Celulosa e Papel (VCP), del gigante Votorantim, ya confirmó su proyecto para el margen brasileño de la laguna Merín. Según da cuenta el diario Popular de la ciudad de Pelotas, citando al presidente de VCP, José Luciano Penido, la empresa anunciará este mes cuál será la zona en la que instalará su planta. La opción es entre localidades ubicadas en los municipios de Arroio Grande y Rio Grande. En cualquiera de los casos la planta verterá sus efluentes al canal de San Gonzalo, nexo entre las lagunas Merín y De los Patos.

El prefeito del municipio de Santa Vitoria do Palmar, Claudio Pereira (PT), manifestó a El País que su primera preocupación es por la preservación ambiental, más allá de reconocer el impacto favorable en la región que tendrá la industria de celulosa y papel.

La laguna Merín –declarada por la FAO como la segunda reserva de agua dulce de Latinoamérica, después del lago Titicaca– ya participa en el abastecimiento de agua de la ciudad de Rio Grande de 130.000 habitantes y –según Pereira– también empezará a abastecerse de allí la ciudad de Pelotas, de 350.000 habitantes.

El lado uruguayo de la laguna Merín ha sido señalado como uno de los destinos posibles de la planta de Portucel, que incorporará además una fábrica de papel, con una inversión de US$ 3.000 millones. Para el prefeito de Santa Victoria no es de esperar que la construcción de las plantas de Votorantim del lado brasileño ni la de Portucel en Uruguay, genere una situación de conflicto como el que se dio con Argentina por Botnia.

Los temas ambientales no son una novedad en la zona. El último antecedente fue el problema de la lluvia ácida que generó –principalmente en el departamento de Cerro Largo– el funcionamiento de la usina termoeléctrica de Candiota en Brasil. “Se van a tomar los mayores cuidados para que no se perjudique la economía de Uruguay, como ocurrió en el pasado, cuando se construyó Candiota”, dijo Pereira.

Una óptica similar tiene el licenciado Carlos Serrentino, ex director de Medio Ambiente y redactor del informe sobre la laguna Merín para el Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos de las Naciones Unidas.

Para Serrentino, más allá de las normativas ambientales que tiene cada país, debe haber una autoridad política con jurisdicción sobre la cuenca, que en este caso ya existe: la Comisión Técnico Mixta de la Laguna Merín, cuya sede operativa se encuentra en Treinta y Tres y tiene una subsede en Brasil en la ciudad de Pelotas.

Martha Petroccelli, miembro de la Comisión Técnico Mixta de la Laguna Merín, vivió de cerca el conflicto por Botnia, ya que hasta hace poco integró la delegación uruguaya en la Comisión Administradora del Río Uruguay, CARU. Petroccelli dijo a El País que no se pueden comparar ambos procesos. “Es obvio que estamos en un momento histórico muy bueno en las relaciones uruguayo-brasileñas, no hay ningún conflicto por medio, como sí lo hay en la CARU, que tiene ese conflicto en la Corte de Justicia de La Haya que distorsiona todo el diálogo. No hay diálogo” con Argentina, señaló.


Gigante brasileño invertirá US$ 2.000:
La brasileña Votorantim anunció para la zona de la laguna Merín el “Proyecto Losango”. La construcción de la planta de producción de celulosa se iniciaría el año próximo y generaría unos 7.000 empleos directos durante la etapa de construcción y montaje y 380 en la fase de funcionamiento de la industria, sumados a otros 300 en las plantaciones.
La planta demandará una inversión de entre US$ 1.200 millones y US$ 2.000 millones, y estaría operativa en el año 2011, según la información publicada en la página web de la propia empresa, que incluye una animación de como se verá la planta, de características muy similares a la de la finlandesa Botnia sobre el río Uruguay.

Se espera que produzca 1,3 millones de toneladas anuales de pasta de celulosa.

La empresa plantó casi 50 mil hectáreas de eucaliptos en la región del sur brasileño y pretende sembrar otras 20 mil antes de fin de año. Sin embargo requiere de 280 mil, la mitad de las cuales deberá destinar a la preservación de especies nativas.

El prefeito de Santa Vitoria do Palmar, Claudio Pereira, dijo a El País que “estos emprendimientos son tremendamente importantes en una región poco diversificada económicamente. Queremos que vengan, pero tenemos que tener todo el cuidado de que no agreda el medio ambiente. También queremos que estos emprendimientos garanticen la distribución de la riqueza y el pleno empleo, que no vengan solamente para aprovechar los recursos naturales y la mano de obra barata de la región”, señaló.

***

La producción proyectada equivale a cerca de 4% del volumen actual de la economía local
Portucel sumará US$ 900 millones al PBI nacional
La compañía ibérica estima que exportará por US$ 1.000 millones desde Uruguay. El emprendimiento industrial creará entre 5.000 y 6.000 puestos de trabajo directos
Forestación. La compañía ibérica planea disponer de 220.000 hectáreas plantadas

El Observador, 4/8/2008

Por Álvaro Irigoitía

La inversión que Portucel proyecta radicar en el país aportará entre US$ 800 millones y US$ 900 millones al Producto Bruto Interno (PBI) nacional en su fase operativa, lo que significará una cifra cercana a 4% del volumen total actual de la economía, según las estimaciones que la compañía portuguesa presentó al gobierno la semana pasada.

Además, la empresa lusa sumará cerca de US$ 1.000 millones a las exportaciones locales, informó a El Observador una fuente cercana a las negociaciones.

Para la concreción de tales supuestos la empresa planea destinar hasta US$ 3.000 millones en lo que será la mayor inversión en la historia del país, y generará de forma directa y permanente entre 5.000 y 6.000 empleos, a los que se sumarán otros 1.000 a 2.000 puestos de trabajo indirectos.

El plan de negocios de la industria que producirá pasta de celulosa y papel incluye inversiones en forestación, con compra de tierras y contratos de abastecimiento de materia prima con terceros, junto con la construcción de una usina generadora de energía eléctrica.

La compañía pretende disponer de 220.000 hectáreas forestadas entre tierras de su propiedad y de productores privados a los que comprará su producción, que alimentarán la planta de celulosa y la central eléctrica de biomasa.
Esa parte del plan global demandará una inversión de entre US$ 1.600 millones y US$ 1.900 millones, agregó la fuente.

Además, el megaproyecto industrial-forestal requerirá la instalación de un puerto de aguas profundas en Rocha que deberá ser financiado por el Estado o por privados a los que la empresa podría asociarse. En la actualidad existe un emprendimiento de capitales españoles que estudia la posibilidad de construir una terminal de esas características en La Paloma.

A diferencia de la planta de Botnia que opera en Fray Bentos, el proyecto de Portucel incluye una fábrica de papel que cerrará la cadena productiva e incrementará valor agregado de origen nacional a la producción. La empresa estima que la construcción de la papelera costará otros US$ 1.100 millones.

Memorando. Esos aspectos están contenidos en el “memorando de entendimiento” que Portucel suscribió con el gobierno el viernes 25 de julio pasado.

El documento será analizado por cada Ministerio involucrado en el tema –Economía, Transporte, Ganadería, Vivienda e Industria–, que introducirán las correcciones que estimen pertinentes respecto a las contrapartidas que deberá asumir el Estado para garantizar la viabilidad de la inversión.

Uno de los ejes principales para el gobierno radica en la definición de los criterios medioambientales, que serán fijados en términos “muy rigurosos”, informó la fuente.

La situación presenta, además, algunos puntos “complicados” como expropiaciones para caminería, definición de servidumbres y vías de salida para los efluentes.

Además se deberá garantizar la llegada de líneas férreas hasta el punto de localización del complejo industrial, aún no explicitado y mantenido en secreto por temor a la especulación inmobiliaria.

Para ese tema se adoptó como referencia la ciudad de Río Branco, por ser el centro poblado más cercano a la zona de instalación hasta donde llega el ferrocarril en la actualidad.

La empresa definió la zona este del país como lugar de localización y en especial los departamentos de Rocha, Treinta y Tres, Cerro Largo, Lavalleja y Maldonado. La fuente señaló que el emprendimiento se desarrollará en una zona cercana a la costa, como forma de asegurar una rápida salida de la producción que será embarcada en buques de ultramar para los destinos de Europa y Medio Oriente con los que comercia Portucel.

Por ese aspecto cobra fuerza la posibilidad de que la inversión se radique en Rocha, agregó.

APUNTE
Etapa industrial en al menos siete años
Una vez acordado el texto definitivo, se refrendará lo actuado por los equipos negociadores con la firma de un nuevo documento que oficializará el compromiso de inversión en un plazo no mayor a un mes y medio, indicó una fuente vinculada al negocio. A partir de allí se iniciará un período de tramitación de autorizaciones que demandará al menos dos años antes de comenzar las obras. La construcción del complejo se concretará en cinco o seis años luego de contar con todas las habilitaciones.

ecoUruguay
Martes 5 de Agosto de 2008

Visite nuestros contenidos de
IMPACTO AMBIENTAL