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Con el Polo Científico recuperan una zona olvidada de Palermo
Fue inaugurado ayer en Paraguay y Godoy Cruz, donde estaban las ex bodegas Giol
Después de muchos años de degradación, Palermo recupera una esquina histórica , la de las ex bodegas Giol, en Godoy Cruz y Paraguay. Ayer quedó oficialmente inaugurado el primer polo científico tecnológico del país . Detrás de la fachada original del edificio, que fue restaurada y es un ícono de la industria vitivinícola argentina, comenzará a funcionar un espacio que tendrá muchas áreas abiertas al público –restaurante, cafetería, plaza, un museo y auditorios– con la idea de que los vecinos también participen estando cerca del trabajo diario de los investigadores.
En el acto de inauguración participaron la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el ministro del área, Lino Barañao. Y también funcionarios de gobierno, científicos, investigadores y los obreros que estuvieron al frente de los trabajos. El proyecto demandó unos 250 millones de pesos de inversión y casi dos años de obras.
El edificio tiene una larga historia. Fue construido a principios del siglo pasado y llegó a ser la bodega más grande del mundo. Hasta allí llegaban los trenes cargados de uvas, provenientes de Mendoza. En la década de 1980 comenzó una etapa de decadencia que la empresa no pudo remontar y las bodegas dejaron de funcionar en 1989 . Así, el edificio se transformó en un estorbo para los vecinos de la zona. Generaba un tajo en la circulación entre un lado y otro del barrio y mucha inseguridad y falsas expectativas, porque en él se anunciaron proyectos que nunca vieron la luz: cines, un shopping, viviendas de lujo y hasta un polo gastronómico. En diferentes momentos fue tomado y desalojado . Pero también estuvo vacío durante años, con ocasionales habitantes: familias de cartoneros en su mayoría y cuidacoches que trabajaban por el barrio.
Y aunque esta obra fue resistida por algunos vecinos, la construcción del polo logró poner de acuerdo a los gobiernos de Nación y Ciudad ; una de las pocas coincidencias de ambas gestiones. En 2009, en una Legislatura con mayoría PRO y con el Frente para la Victoria como segunda fuerza, se aprobó el cambio de zonificación que permitió la obra. Además, en julio, la Ciudad habilitó un nuevo túnel debajo de las vías del tren San Martín, en el cruce con la calle Soler, lo que también ayuda a que el tránsito sea más fluido.
Ayer el ministro Barañao comentó ante los periodistas que el mercado inmobiliario ya tomó cuenta del valor del polo en esta zona del barrio : “Nos comentaron que las propiedades se revalorizaron y que las inmobiliarias ya promocionan las viviendas en relación con la proximidad al polo científico tecnológico”, aseguró.
El edificio –proyectado por los estudios Hauser Ziblar y Parysow Arquitectos– tiene los conceptos de la arquitectura sustentable. Una de las fachadas, la que mira hacia Juan B. Justo, es ventilada, esto aporta sombra y permite el paso de una corriente de aire, lo que a su vez reduce el calor durante el verano. Se instaló también un sistema de tratamiento de “aguas grises”, para reutilizar el agua de lavatorios y cocinas en la descarga de inodoros. Y se colocaron colectores solares para calentar el agua.
El Gobierno nacional prometió que en los próximos meses avanzará con la obra para terminar con la construcción de la sede del Conicet y del museo interactivo. Aún así hay mucho por planificar en esta franja de terrenos ferroviarios. Casi diez cuadras que también podrían ser aprovechadas por los vecinos; como el espíritu que impulsa el polo.
Por: Silvia Gómez
Clarín
Viernes 7
de Octubre de 2011